Si vas a reformar tu vivienda, es bastante probable que te hayas planteado instalar aerotermia. La posibilidad de reducir el consumo de calefacción, prescindir de una caldera convencional o aprovechar las obras para renovar las instalaciones resulta atractiva. Ahora bien, hay una cuestión que conviene resolver antes de pedir presupuestos: que la aerotermia sea eficiente no significa necesariamente que te interese pagar por ella.
La aerotermia suele merecer la pena durante una reforma integral cuando la vivienda tiene necesidades de calefacción suficientes, los emisores son adecuados y las obras permiten integrar el sistema sin un sobrecoste desproporcionado. Si apenas utilizas la calefacción, necesitas sustituir toda la instalación o tienes dificultades para ubicar los equipos, quizá debas valorar otras alternativas.
En Bilbao, además, las características del edificio pueden condicionar bastante la decisión. No es lo mismo intervenir en una vivienda unifamiliar que en un piso con calefacción comunitaria, radiadores antiguos y sin una terraza adecuada para colocar la unidad exterior. Antes de elegir una bomba de calor, merece la pena estudiar qué necesita realmente la vivienda y cuánto costaría adaptar sus instalaciones.
¿Cuándo merece la pena instalar aerotermia en una reforma integral?
La aerotermia es una opción interesante cuando permite reducir el gasto energético de una vivienda que necesita calefacción durante buena parte del año. También puede ser una alternativa atractiva si buscas un sistema que cubra calefacción y agua caliente sanitaria (ACS), o que incorpore refrigeración cuando la instalación esté preparada para ello.
Su funcionamiento se basa en una bomba de calor que aprovecha energía del aire exterior para calentar agua. En condiciones adecuadas, consigue entregar más energía térmica que la electricidad que consume.
Hasta aquí, la ventaja técnica es clara. La duda aparece cuando hay que pagar la instalación.
Un menor consumo de energía no garantiza que recuperes la inversión en un plazo razonable. Hay que conocer el coste completo de las obras, qué sistema tienes actualmente y cuánto gastarías con otra solución que también cubriera tus necesidades.
Cuando la reforma permite mejorar el aislamiento y renovar instalaciones
Piensa en una vivienda antigua donde se van a sustituir las ventanas, mejorar el aislamiento y renovar buena parte de las instalaciones. Antes de elegir la bomba de calor, lo razonable es calcular cuánta calefacción necesitará la casa una vez terminadas esas mejoras.
Si se dimensiona el equipo utilizando las pérdidas térmicas actuales, podría instalarse una máquina más potente de lo necesario. Además de incrementar la inversión, un equipo sobredimensionado puede funcionar de manera menos eficiente en determinadas condiciones.
La decisión sobre los emisores también cambia cuando la reforma incluye levantar los pavimentos. En ese momento tiene sentido estudiar si interesa instalar suelo radiante, modificar las tuberías o conservar los radiadores.
Hacerlo después, con los suelos colocados y las paredes terminadas, puede implicar deshacer trabajos recientes.
Por eso, una reforma integral ofrece una oportunidad para estudiar la aerotermia, aunque no obliga a elegirla.
Cuando el ahorro previsto justifica la inversión adicional
Una vivienda de uso habitual, con necesidades de calefacción elevadas y un sistema antiguo, puede ofrecer un escenario favorable. Especialmente si se aprovechan las instalaciones existentes o las modificaciones encajan con otros trabajos previstos.
En cambio, sustituir una caldera relativamente reciente en un piso pequeño, bien aislado y con poco consumo de calefacción puede ser difícil de justificar económicamente.
No hay una respuesta universal. Lo que sí existen son situaciones que permiten orientar la decisión.
| Situación de la vivienda | Valoración inicial | Qué conviene comprobar |
|---|---|---|
| Reforma con mejora del aislamiento | Favorable para estudiar aerotermia | Demanda térmica después de la obra |
| Radiadores existentes | Depende de sus características | Potencia disponible a menor temperatura |
| Caldera antigua con consumo elevado | Potencialmente favorable | Inversión comparada y ahorro estimado |
| Piso pequeño con consumo reducido | Rentabilidad incierta | Coste adicional y uso anual |
| Unidad exterior sin ubicación confirmada | Riesgo de inviabilidad | Espacio, acústica y autorizaciones |
| Calefacción comunitaria | Requiere estudio específico | Gastos permanentes y condiciones de desvinculación |
Esta primera valoración ayuda a identificar los puntos que deben estudiarse. No sustituye los cálculos de demanda térmica ni un presupuesto adaptado a las características de la vivienda.
Aislamiento y emisores: qué comprobar antes de elegir aerotermia
Una bomba de calor puede funcionar correctamente y, aun así, ofrecer un ahorro inferior al esperado. Ocurre, por ejemplo, cuando se instala sin revisar previamente las pérdidas de calor de la vivienda.
Si las ventanas tienen filtraciones de aire, las paredes están mal aisladas o existen puentes térmicos importantes, la calefacción tendrá que compensar esas pérdidas continuamente. Cambiar el generador puede reducir el consumo, pero la vivienda seguirá necesitando una cantidad considerable de energía para mantenerse caliente.
Por eso, si vas a mejorar el aislamiento durante la reforma, conviene definir esas actuaciones antes de dimensionar la climatización.
Hay otro elemento que merece la misma atención: los radiadores o sistemas encargados de distribuir el calor por las habitaciones.
¿Se puede instalar aerotermia con radiadores antiguos?
Sí, la aerotermia puede funcionar con radiadores convencionales. No es obligatorio sustituirlos todos ni instalar suelo radiante.
Lo que hay que comprobar es si esos radiadores serán capaces de calentar suficientemente las habitaciones con la temperatura de agua prevista para la bomba de calor.
Los radiadores emiten más calor cuanto mayor es la diferencia entre su temperatura y la del ambiente. Cuando disminuye la temperatura del agua que circula por ellos, también se reduce la potencia térmica que pueden entregar.
Eso no significa que haya que descartarlos.
Imagina que una vivienda tenía ventanas deficientes y que, después de reformarla, sus pérdidas térmicas disminuyen considerablemente. Es posible que los radiadores existentes sean suficientes trabajando con agua a una temperatura inferior a la que necesitaban antes.
En otra vivienda, con mayores pérdidas o emisores pequeños, quizá haya que sustituir algunos radiadores o estudiar una alternativa.
También existen bombas de calor capaces de alcanzar temperaturas de impulsión elevadas, aunque trabajar a temperaturas superiores suele perjudicar su eficiencia.
La compatibilidad, por tanto, no se determina únicamente por la antigüedad de los radiadores. Hay que calcular la potencia que entregan en las condiciones previstas y comprobar si cubren la demanda de cada estancia.
Suelo radiante y fancoils: cuándo conviene instalarlos
El suelo radiante resulta atractivo cuando ya se van a levantar los pavimentos. Distribuye el calor de manera uniforme y trabaja con temperaturas de agua relativamente bajas, algo favorable para el rendimiento de muchas bombas de calor.
Sin embargo, instalarlo puede alterar bastante el alcance de la reforma.
Hay que comprobar la altura disponible, el aislamiento que necesita el sistema, los recrecidos del suelo y los encuentros con puertas y otros acabados. En algunos pisos estas modificaciones son sencillas de integrar; en otros pueden introducir dificultades importantes.
Los fancoils son una alternativa que conviene estudiar cuando se busca calefacción y refrigeración. Utilizan un intercambiador de agua y un ventilador, por lo que necesitan espacio, conexiones y una ubicación apropiada. En refrigeración también debe resolverse la evacuación de condensados.
| Sistema | Ventaja | Qué debes comprobar |
|---|---|---|
| Radiadores existentes | Pueden aprovecharse sin renovar toda la instalación | Si entregan suficiente calor a la temperatura prevista |
| Radiadores de baja temperatura | Facilitan trabajar con temperaturas de impulsión moderadas | Dimensiones, coste y espacio |
| Suelo radiante | Confort y buen funcionamiento con agua a baja temperatura | Altura disponible, aislamiento y alcance de las obras |
| Fancoils | Calefacción y refrigeración según la instalación | Ruido, espacio, conexiones y condensados |
En Bilbao hay que prestar atención a la refrigeración mediante suelo refrescante. Si la humedad interior es elevada y la superficie alcanza una temperatura demasiado baja, puede aparecer condensación. Es necesario diseñar y controlar el sistema para evitarlo.
Por esa razón, el suelo refrescante no siempre sustituye a una instalación de climatización capaz de controlar también la humedad del ambiente.
¿Qué obras necesita una vivienda para instalar aerotermia?
El alcance de las obras depende mucho de lo que ya exista en la vivienda. Hay instalaciones donde se puede aprovechar una parte considerable del circuito de calefacción. En otras, el cambio obliga a renovar emisores, modificar tuberías y adaptar la instalación eléctrica.
Esa diferencia explica por qué dos presupuestos pueden tener importes muy distintos, aunque incluyan bombas de calor de características similares.
De hecho, uno de los errores que conviene evitar es elegir el equipo antes de comprobar dónde se instalarán sus componentes y qué modificaciones serán necesarias.
Espacio para la unidad exterior y los equipos interiores
Las bombas de calor aerotérmicas necesitan intercambiar energía con el aire exterior. Según la configuración, habrá que reservar espacio para una unidad exterior y para los componentes interiores que correspondan.
En una vivienda unifamiliar suele haber más posibilidades de ubicación. En un piso de Bilbao, encontrar un lugar adecuado puede convertirse en una de las mayores dificultades del proyecto.
Tener un balcón o una terraza no significa que se pueda instalar allí cualquier equipo. Debe comprobarse que dispone de ventilación suficiente, que se respetan las condiciones de instalación del fabricante y que existe acceso para realizar el mantenimiento.
Tampoco hay que olvidar el ruido, las vibraciones y la evacuación del agua generada durante determinados procesos de funcionamiento, como el desescarche.
Dentro de la vivienda puede ser necesario reservar espacio para un acumulador de agua caliente sanitaria y otros componentes hidráulicos.
En un piso con una cocina pequeña o sin un cuarto específico para instalaciones, ese espacio puede afectar a la distribución prevista.
No es un detalle que deba resolverse cuando el mobiliario ya está diseñado.
Adaptaciones de electricidad, tuberías y pavimentos
La instalación eléctrica debe revisarse antes de incorporar el equipo. Según las características de la bomba de calor y el estado de la vivienda, quizá sea necesario adaptar circuitos, protecciones o potencia disponible.
Con las tuberías sucede algo parecido. Si se mantienen los radiadores, habrá que estudiar la compatibilidad del circuito existente. Si se sustituyen los emisores, pueden ser necesarios nuevos recorridos y conexiones.
El momento en que se toman estas decisiones influye en el coste de la obra.
Por ejemplo, si vas a instalar suelo radiante, conviene definirlo antes de elegir definitivamente el pavimento y resolver las alturas de los suelos. Plantearlo cuando todo está colocado puede exigir desmontar parte de una reforma recién terminada.
Los falsos techos y los pasos de instalaciones también deben estudiarse con antelación.
En una reforma de vivienda en Bilbao, valorar estas necesidades desde la planificación permite coordinar las actuaciones y evitar que la climatización obligue a modificar trabajos ya ejecutados.
¿Cuánto cuesta incorporar aerotermia a una reforma integral?
Dar un precio de aerotermia sin conocer la vivienda puede llevar a conclusiones equivocadas. El presupuesto depende del equipo, su potencia, la producción de agua caliente, los emisores y las adaptaciones necesarias.
Una instalación que aprovecha radiadores y parte de las tuberías existentes tendrá unas necesidades de obra distintas a otra donde hay que renovar toda la distribución e incorporar suelo radiante.
Además, cuando la aerotermia se estudia dentro de una reforma integral, hay una diferencia que merece especial atención: el precio completo de la instalación no siempre coincide con la inversión adicional que supone elegirla frente a otro sistema.
Si ya tenías previsto sustituir la calefacción, determinados trabajos serían necesarios independientemente de la tecnología elegida.
Qué partidas debe incluir el presupuesto
Para comparar dos ofertas hay que comprobar que contemplan trabajos y prestaciones equivalentes.
| Partida | Qué conviene revisar |
|---|---|
| Bomba de calor | Modelo, potencia, prestaciones y garantía |
| Instalación y puesta en marcha | Trabajos incluidos y comprobaciones previstas |
| Agua caliente sanitaria | Necesidad y capacidad del acumulador |
| Emisores | Aprovechamiento o sustitución de radiadores, suelo radiante o fancoils |
| Circuito hidráulico | Tuberías, conexiones, aislamiento y componentes auxiliares |
| Instalación eléctrica | Circuitos, protecciones y adaptaciones |
| Albañilería | Aperturas, pavimentos, reparación de paredes y remates |
| Documentación y trámites | Proyecto o memoria, legalización y autorizaciones cuando correspondan |
Una oferta aparentemente económica puede dejar fuera trabajos que terminarás pagando por separado.
Si un presupuesto incluye el equipo y la instalación hidráulica, pero no contempla las adaptaciones eléctricas o la reparación de los acabados, no deberías compararlo directamente con otro que sí incorpora esas partidas.
Conviene pedir una descripción clara de lo incluido, lo excluido y quién se responsabilizará de coordinar los trabajos.
Cómo calcular si la inversión puede amortizarse
La pregunta más útil no siempre es cuánto cuesta instalar aerotermia, sino cuánto dinero adicional exige respecto a otra solución que también cubra correctamente las necesidades de la vivienda.
Supongamos que vas a renovar toda la calefacción durante una reforma integral. Parte de las tuberías, las actuaciones de albañilería o determinadas modificaciones eléctricas podrían ser necesarias con independencia del sistema elegido.
Esas partidas comunes no deberían atribuirse exclusivamente a la aerotermia al calcular su rentabilidad.
Primero hay que comparar dos presupuestos equivalentes, con las mismas necesidades de calefacción y agua caliente cubiertas y todos los trabajos auxiliares considerados. Después se calcula la diferencia de inversión y se compara con el ahorro anual previsto.
Ahorrar energía y amortizar una inversión son cuestiones distintas. Puedes reducir considerablemente el gasto de funcionamiento y, aun así, necesitar muchos años para recuperar el dinero invertido. También puede ocurrir que, al aprovechar instalaciones existentes y evitar obras, la diferencia económica entre dos soluciones sea menor de lo esperado.
El cálculo orientativo de amortización simple es:
Amortización simple = inversión adicional neta / ahorro anual neto estimado.
El ahorro anual debe calcularse considerando la demanda térmica después de la reforma, los precios de la energía, el rendimiento de ambos sistemas y las diferencias de mantenimiento.
Aquí conviene distinguir dos conceptos que aparecen habitualmente en los catálogos de bombas de calor.
El COP expresa la relación entre la energía térmica entregada y la electricidad consumida en unas condiciones concretas. El SCOP refleja un rendimiento estacional calculado bajo condiciones normalizadas.
El SCOP es útil para comparar equipos, pero no equivale directamente al rendimiento que tendrá una instalación concreta en tu vivienda. Influyen la temperatura de impulsión, el clima, los hábitos de uso y las características del sistema.
Por eso, un porcentaje de ahorro anunciado sin explicar frente a qué instalación se compara tiene poca utilidad.
Y si el ahorro anual neto previsto es nulo o negativo, no existe una amortización positiva según ese cálculo.
Aerotermia en pisos de Bilbao: clima, espacio y permisos
La aerotermia puede funcionar correctamente en Bilbao. Lo que determina si merece la pena instalarla es la combinación entre las necesidades de calefacción, las características del sistema y las condiciones reales del inmueble.
Un piso de construcción reciente puede tener instalaciones preparadas para trabajar a temperaturas moderadas y espacios previstos para determinados equipos. En un edificio antiguo, quizá sea necesario estudiar con más detalle los radiadores, las pérdidas térmicas y las posibilidades de instalación exterior.
Aunque tampoco conviene generalizar según la edad del edificio.
Dos viviendas situadas en la misma comunidad pueden tener demandas energéticas diferentes debido a su orientación, la superficie expuesta al exterior o las mejoras de aislamiento realizadas.
En los edificios plurifamiliares hay otra comprobación que debería hacerse cuanto antes: averiguar si existe una ubicación viable para la unidad exterior. Elegir el equipo y negociar el presupuesto antes de resolver esa cuestión puede ser una pérdida de tiempo.
¿Cómo influyen el frío y la humedad en el rendimiento?
Las bombas de calor aire-agua pueden funcionar con temperaturas exteriores bajas. Su eficiencia, sin embargo, varía según las condiciones ambientales y la temperatura a la que necesitan calentar el agua.
En Bilbao, la humedad frecuente puede favorecer la formación de escarcha en la unidad exterior cuando coinciden determinadas condiciones de temperatura y humedad.
Para eliminarla, el equipo realiza ciclos de desescarche. Es un proceso contemplado en su funcionamiento, aunque puede afectar temporalmente al rendimiento.
Esto no convierte al clima de Bilbao en un impedimento para utilizar aerotermia.
Lo que interesa es que la bomba de calor esté dimensionada para las condiciones climáticas de cálculo correspondientes y que los emisores puedan mantener una temperatura confortable cuando la demanda de calefacción sea mayor.
También conviene estudiar las necesidades reales de refrigeración. Un piso muy expuesto al sol puede presentar problemas de sobrecalentamiento que no existen en otra vivienda del mismo barrio.
La orientación, los cerramientos y las protecciones solares influyen en esa decisión.
¿Qué ocurre si necesitas instalar equipos en elementos comunes?
Encontrar espacio suficiente para la unidad exterior no resuelve por sí solo su viabilidad.
En un edificio de viviendas hay que distinguir entre un espacio de propiedad privativa, uno de uso privativo y los elementos comunes. Tener acceso exclusivo a una terraza no significa necesariamente que puedas modificarla sin restricciones.
La titularidad, los estatutos de la comunidad y las características de la intervención pueden condicionar la instalación.
Si se pretende colocar el equipo en una fachada, cubierta, patio u otro elemento común, deben revisarse las autorizaciones que correspondan y las exigencias municipales aplicables.
También hay que estudiar las molestias acústicas y las vibraciones que pudiera transmitir el equipo a las viviendas próximas.
En edificios protegidos pueden existir restricciones adicionales.
No conviene dar por válida la ubicación de una unidad exterior hasta comprobar su viabilidad técnica y las autorizaciones necesarias. De poco sirve haber encontrado una bomba de calor eficiente si después no puede instalarse en el lugar previsto.
Pisos con calefacción central: qué valorar antes de cambiarla
Si vives en un edificio con calefacción comunitaria, sustituirla por un sistema individual exige hacer algunas cuentas adicionales.
Aunque fuera técnicamente posible modificar la instalación interior, hay que comprobar las condiciones de la comunidad y las obligaciones económicas que continuarían existiendo.
Desconectarse de una instalación colectiva no significa necesariamente dejar de participar en todos sus gastos.
Antes de tomar la decisión, interesa conocer cuánto pagas por la calefacción, qué parte corresponde a costes comunes y cuáles serían las condiciones técnicas y jurídicas de una posible desvinculación.
Si después de instalar aerotermia sigues soportando determinados gastos comunitarios, esos importes deben aparecer en la comparación económica.
¿Cuándo no compensa instalar aerotermia?
Instalar aerotermia durante una reforma integral puede tener sentido, pero no debería convertirse en una decisión automática.
Hay viviendas donde el sistema funcionaría correctamente y, aun así, el ahorro previsto no justificaría el coste de cambiarlo. En otras, las dificultades para colocar los equipos o adaptar las instalaciones pueden hacer más razonable otra solución.
La eficiencia energética es un criterio de decisión. No es el único.
Viviendas donde las obras necesarias resultan desproporcionadas
Piensa en un piso con una demanda de calefacción reducida, radiadores que habría que sustituir y pocas posibilidades de ubicar la unidad exterior.
Puede que técnicamente exista alguna solución, pero si adaptarlo todo exige una inversión elevada, el ahorro anual quizá no sea suficiente para justificarla.
Algo parecido ocurre cuando se pretende instalar suelo radiante sin que estuviera previsto renovar los pavimentos.
Levantar suelos, modificar alturas y rehacer acabados añade costes que deben tenerse en cuenta. Si la vivienda está prácticamente terminada, esa intervención puede resultar especialmente poco atractiva.
En situaciones así conviene comparar otras actuaciones.
Mejorar el aislamiento, sustituir ventanas deficientes o corregir filtraciones de aire reduce las necesidades de calefacción independientemente del generador elegido. En determinados inmuebles, esas mejoras pueden tener más sentido como primera inversión.
Cuándo puede ser preferible conservar o elegir otro sistema
Una caldera relativamente reciente, que funciona correctamente y tiene un coste de mantenimiento razonable, no tiene por qué sustituirse inmediatamente por aerotermia.
Hay que considerar su estado, la vida útil esperada, el gasto anual y cuánto dinero exigiría el cambio.
También existen bombas de calor aire-aire, como determinados sistemas de climatización mediante splits, que pueden cubrir necesidades de calefacción y refrigeración sin modificar un circuito hidráulico existente.
No resuelven directamente las mismas funciones que una instalación de aerotermia aire-agua. Por ejemplo, un sistema aire-aire convencional no cubre por sí solo el agua caliente sanitaria. Aun así, merece la pena incluirlo entre las alternativas cuando las necesidades de la vivienda lo permiten.
Otra posibilidad es mejorar primero el aislamiento y estudiar después qué potencia de climatización hace falta.
Elegir la tecnología más reciente o la máquina con mejores cifras de catálogo no siempre conduce a la inversión más razonable. El presupuesto debe responder a las condiciones de la vivienda, no al revés.
Qué comprobar antes de incluir aerotermia en el presupuesto de reforma
Si estás preparando una reforma integral, conviene decidir qué sistema de climatización vas a utilizar antes de cerrar definitivamente el diseño de las instalaciones y los acabados.
No hace falta elegir el modelo concreto de bomba de calor en las primeras fases, pero sí comprobar si la aerotermia es viable y qué cambios introduciría en el proyecto.
Para ordenar esa valoración puede utilizarse una Evaluación de Viabilidad en 5 Factores. La idea es sencilla: cada decisión debe apoyarse en una comprobación concreta, no en una estimación genérica de ahorro.
| Factor | Qué debes comprobar o solicitar |
|---|---|
| Demanda energética | Cálculo de las cargas térmicas previstas después de la reforma |
| Compatibilidad de emisores | Comprobación de la potencia de los radiadores u otros emisores a la temperatura de diseño |
| Viabilidad física y normativa | Propuesta de ubicación de equipos y revisión de las autorizaciones necesarias |
| Integración en la reforma | Descripción de trabajos, recorridos de instalaciones y coordinación de los distintos oficios |
| Rentabilidad | Comparación económica con una alternativa viable y explicación de los supuestos de ahorro |
Este análisis ayuda a formular las preguntas adecuadas antes de contratar, pero no sustituye los cálculos ni el diseño de los profesionales competentes.
También conviene que el presupuesto identifique quién se encargará de cada instalación, qué actuaciones están incluidas, qué documentación se entregará y cómo se realizará la puesta en marcha.
Una cuestión que a veces queda poco clara es la responsabilidad sobre los trabajos auxiliares. Si hay que modificar la instalación eléctrica, abrir pasos de tuberías o reparar acabados, interesa saber desde el principio quién coordina esas actuaciones.
¿Vas a reformar tu vivienda en Bilbao?
Antes de decidir qué sistema de climatización instalar, conviene estudiar cómo afectará a la distribución, las instalaciones y el presupuesto general de la obra.
En BDBN Reformas Bilbao puedes plantear las necesidades de tu vivienda y valorar las actuaciones que formarán parte de la reforma.
Consulta nuestros servicios de reformas de viviendas en Bilbao y estudia las posibilidades de renovación de tu inmueble antes de comprometer el presupuesto.
Preguntas frecuentes sobre aerotermia en reformas integrales
¿Cuánto mantenimiento necesita una instalación de aerotermia?
Depende del tipo de bomba de calor y de las características de la instalación. El mantenimiento puede incluir comprobaciones de funcionamiento, limpieza de componentes y revisión del circuito hidráulico, además de las actuaciones que correspondan según el equipo y la normativa aplicable.
Antes de contratar, conviene solicitar el programa de mantenimiento previsto, comprobar qué tareas requieren un profesional habilitado y conocer su coste. No todas las instalaciones tienen las mismas necesidades.
¿La aerotermia puede producir calefacción y agua caliente sanitaria?
Sí. Una bomba de calor aire-agua puede cubrir calefacción y agua caliente sanitaria cuando el equipo y su configuración están preparados para ambas funciones.
Normalmente se necesita un sistema de acumulación de agua caliente. Su capacidad debe calcularse teniendo en cuenta las necesidades de la vivienda y los hábitos de consumo. No basta con elegir el acumulador por el número de habitaciones o la superficie del piso.
¿Es necesario hacer una reforma integral para instalar aerotermia?
No. La aerotermia puede instalarse sin reformar toda la vivienda, siempre que exista una ubicación viable para los equipos y las instalaciones puedan adaptarse correctamente.
Ahora bien, si ya tienes prevista una reforma integral, estudiar la climatización antes de empezar facilita coordinar las instalaciones y evita tener que modificar pavimentos, paredes o acabados recién terminados.

